LIBRO SEGUNDO DE ENOC. LIBRO DE LOS MISTERIOS. Capítulo 11, segunda parte.
De nuevo me incliné, eché un vistazo desde mi trono y di por segunda vez una voz en las regiones inferiores, diciendo: Que salga de lo invisible una cosa invisible y consistente. Y salió Archas, duro, pesado y de un color rojo intenso. Entonces dije: Ábrete Archas, y que se manifieste lo que está naciendo de ti. Y se abrió y salió el eón tenebroso, extremadamente grande, que llevaba en sí la creación de todas las regiones inferiores. Vi que estaba bien y le dije: Baja ahora a la región inferior y solidifícate Y quedó convertido en el fundamento de las cosas inferiores, mas por debajo de las tinieblas no existe ninguna otra cosa. Entonces mandé que se hiciera una combinación de luz y tinieblas, diciendo: Sé espesa y rodeada de luz. Luego la extendí y así fue el agua. Y la extendí por encima de las tinieblas, por debajo de la luz, y así di consistencia a las aguas, esto es, el abismo. Entonces puse un fundamento de luz...