SEGUNDO LIBRO DE ENOC. LIBRO DE LOS SECRETOS. Capítulo 11, parte final.

 

El sexto día di órdenes a mi Sabiduría para que creara al hombre, partiendo de siete elementos, a saber: su carne de la tierra, su sangre de rocío y del sol, sus ojos del abismo de los mares, sus huesos de (la) piedra, su pensamiento de la celeridad angélica y de las nubes, sus venas y  sus cabellos de hierbas de la tierra, su alma de mi propio espíritu y del viento.

 

Y le doté de siete sentidos: oído en relación con la carne, vista para los ojos, olfato para el alma, tacto para los nervios, gusto para la sangre, consistencia para los huesos y dulzura para el  pensamiento.

 

Y me ingenié para que hablara palabras sagaces.  

 

Creé al hombre partiendo de la naturaleza visible e invisible, de ambas a la vez, muerte y vida; y la palabra conoce la imagen lo mismo que a cualquier otra criatura, pequeña en lo grande y grande en lo pequeño.

Y le dejé establecido en la tierra como un segundo ángel, honorable, grande y glorioso. Y le constituí como rey sobre la tierra, teniendo a su disposición un reino gracias a mi  Sabiduría.  Y entre mis criaturas no había nada parejo a él sobre la tierra.

Y le asigné un nombre que consta de cuatro elementos: Oriente, Occidente, Norte y Sur.

Y puse a su disposición cuatro estrellas insignes, dándole por nombre Adán.

Le doté de libre albedrío y le mostré dos caminos, la luz y las tinieblas. Entonces le dije:

«Mira, esto es bueno para ti y aquello [es] malo». Todo con el fin de ver si me profesaba amor u  odioy para (darle ocasión de) declararse en su descendencia como mi amante.

Yo conocía bien su propia naturaleza, pero él la ignoraba. Por ello la ignorancia es peor que el  pecado, ya que no puede por menos que pecar. Y dije: «Después del pecado no hay otra cosa si no la  muerte».

Entonces puse a su disposición un cobertizo, le sumergí en un sopor, y él se quedó dormido.

Y, mientras dormía, le quité una costilla y le hice una mujer, para que por la mujer le llegara la muerte.

Luego tomé la última letra de su nombre y le di a ella el nombre de «madre», esto es Eva. 

 

 Adán -- la madre = el terrestre y la vida.

 

Y acoté también un espacio dentro del Edén en su parte oriental, por ver si guardaba el compromiso y cumplía el mandamiento.

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